¡Silencio en la sala!: Abogados en la pequeña pantalla

Van trajeados, llevan maletín y muchos venderían su alma al diablo por ganar un caso, esos seres que pueblan los juzgados y algunas salas de urgencias de hospitales en busca de clientes son los abogados. Bien porque en sí mismos pueden representar la búsqueda de justicia, o tal vez por la empatía que generan las víctimas inocentes a las que representan, o quizás por los frecuentes dilemas morales a los que se enfrentan, lo cierto es que esta particular profesión causa un gran interés, hasta el punto de servir de fuente de inspiración para algunas de las series más queridas y laureadas de todos los tiempos.

Sin embargo, a pesar de que la tendencia es siempre una ligera preferencia por las causas criminales, las producciones televisivas que han surgido en torno a los letrados han sido tan variadas y diferentes como las propias personas que suelen ocupar estos cargos. Aquí nos ocupamos de recoger una pequeña muestra de todas ellas, o sino, al menos de los más importantes.

Clásicos de ayer y de hoy

Las series clásicas de abogados siempre han girado en torno a dos tramas: por un lado el caso que en ese momento se le presenta, el cual varía si estamos hablando de abogados de oficio, abogados defensores o fiscales; y la propia vida personal del protagonista o de los secundarios.

Dentro de esta descripción tenemos a la serie considerada madre del género de abogacía: Perry Mason, personaje que nació en las novelas policíacas escritas por Erle Stanley Gardner y logró llegar a la televisión con una historia protagonizada por Raymond Burr entre los años 1957 y 1966. La particularidad de Mason era que durante sus episodios se dedicaba a defender a personas acusadas injustamente de asesinato, encontrando siempre a los verdaderos culpables.

Por otro lado, también tenemos la serie L.A. Law, más conocida en nuestro país como La ley de Los Ángeles que gozó de una gran popularidad, alcanzando un total de ocho temporadas, entre 1986 y 1994. Un par de años después del final de L.A. Law, le llegó el turno a El Abogado donde un grupo de jóvenes letrados enfrentaba complicados casos, en los que siempre se estiraban al máximo los límites de la ética. Dylan McDermott fue su rostro indiscutible, junto a otros como Lara Flynn Boyle y Kelli Williams. Se emitió entre 1997 a 2004, con un total de ocho temporadas que arrojaron el saldo de dos Emmys y un Globo de Oro a sus intérpretes.

Derrochando carisma

Algunas de las series de abogados optan por girar en torno a un protagonista concreto que resulta ser la encarnación de todo el tono de la serie. Es el caso de Daños y perjuicios, en donde destaca la sublime actuación de Glenn Close como Patty Hewes, una abogada manipuladora y maquiavélica que tiene en jaque a la auténtica protagonista Ellen Parsons (Rose Byrne), ayudando a encajar el halo de misterio y ambigüedad que caracteriza a la ficción.

Su contrapunto sería Boston Legal, un spin off de El Abogado que tuvo muy buena acogida entre público y que también optó por el método “tándem de protagonistas”. En esta producción, seguimos a Alan Shore, interpretado por James Spaders, en su cambio a un nuevo bufete, en donde conocerá a Danny Crane (William Shatner), un abogado con un historial impecable, que está perdiendo facultades con la edad (padece alzheimer), una excusa que los socios de su bufete quieren utilizar para prescindir de él. Entre los dos crean una sincronía, en este caso cómica que le otorga un tono desenfadado a la serie.

Tomando la ley a risa

Por supuesto, también existe otra cara más risueña de la justicia, en la que no todos los casos son normales y todos los abogados serios y estirados. En esta categoría encaja a la perfección Ally McBeal. La serie buceó en el lado más cómico del mundillo legal con un humor que encandiló a millones de espectadores y que catapultó a la fama a Calista Flockhart, que representaba a una peculiar letrada con alguna que otra neura y muchos líos de alcoba. Se estrenó en la FOX en 1997 y duró un total de cinco temporadas.

Miscelaneous

Dentro del género de “series de abogados” también podemos englobar otras series para las que la profesión es sólo una excusa con la que ahondar en otro tipo de temas. Es el caso de The good wife. Lanzada por la CBS en 2009, la serie narra cómo la vida de un ama de casa, Alicia Florrick (Julianna Margulies), da un vuelco cuando la infidelidad de su marido y fiscal general (Chris Noth) lo lleva a la cárcel, obligándola a ejercer de letrada para mantener a la familia. En este caso, aparte del clásico punto de vista del mundo legal, también se plantean cuestiones éticas, políticas, de religión, adolescencia, homosexualidad, traición, lealtad y, cómo no, amor. Ganadora del Globo de Oro a la Mejor Actriz en 2009 y Mejor Actriz Secundaria (Archie Panjabi) en 2010.

Artículo escrito por: Catoute

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