Lo que nunca debió ser: Las dos grandes eses, sexo y sangre

Fuente: HBO

Juego de Tronos, The Walking Dead, True Blood, CSI, Los Tudor, Espartaco, Los Borgia… y un gran etcétera de buenas series nos han hecho creer que para triunfar en televisión es necesario que haya sexo y sangre. No es cierto.

De un tiempo a esta parte se ha puesto de moda entre las series introducir escenas crueles, en ocasiones desagradables y algún que otro desnudo gratuito. Si tu proyecto no incluye alguno de estos elementos no va a tener calidad, porque muchas veces se confunde el éxito con la calidad. Con esto no vamos a decir que en algunas series no esté justificado el uso del sexo y la violencia ya que en algunas series el uso de estos recursos es necesario para la historia, y tampoco vamos a pedir a series cuyo estilo desde el principio ha sido ese que lo cambien.

Sin embargo, el sexo y la sangre gratuitos no hacen mejores programas. Es un error que series ya constituidas, o que van por sus segundas y terceras temporadas incluyan algunos de estos elementos para ganar espectadores, o rasgar algunas decimillas en los tantos por cientos de audiencias.

Rebasando el límite

Desde siempre las series han ido más allá del límite pues hay cosas que las cadenas van a intentar cortar, o no emitir. Gracias a esto las series han hecho una gran labor social respecto a la homosexualidad, el consumo de drogas y alcohol por adolescentes, el maltrato y otros muchos asuntos incluyendo estos personajes y temas de forma normal y natural. Pero presentar escenas cada vez más violentas lo que hace es agrandar nuestra  frontera de insensibilidad. Ya no nos afectan las cosas como antes porque la tele nos acostumbra. Para que algo nos impacte tiene que ser más brutal que lo visto anteriormente. Hay cosas que no  se necesitan para comprender una trama, o para que una escena sorprenda.

Hay series que incluyen escenas desagradables para mostrar la dureza del mundo en el que está situada la historia. Un ejemplo es la última temporada de Falling Skies, quizá para quitarse el san Benito de «sentimentaloide». Lo curioso es que suelen ser series de acción y aventuras, géneros en los que parte del público son niños. Si a una persona adulta le afectan esas imágenes a un chaval, da igual que tenga trece o siete años, también le afectará. Si ya es fuerte que los adultos estemos insensibilizados, mucho más es que lo estén niños y adolescente, jóvenes aún formándose que no tienen la experiencia suficiente para saber y comprender lo que ven. Así lo considerarán algo normal, y no lo es.

Recursos llamativos y “adultos”

Algunas series han utilizado este tipo de recurso para llamar la atención. Es el caso de CSI: Nueva York que era la más gore de la franquicia CSI, y aunque sigue mostrando ese tipo de imágenes se ha suavizado mucho en comparación con las primeras temporadas y las otras CSI, centrándose más en el proceso de investigación y en la historia que en las imágenes impactantes. A este respecto debemos decir que las series mencionadas al principio como símbolos de esta nueva oleada de sexo y sangre son buenas porque tienen una buena base, tienen sólidos guiones, buenos actores, los personajes están bien desarrollados y las tramas e historias bien pensadas. No porque contengan escenas de cama y/o de violencia.

A veces se utilizan estos recursos para dar un aire de madurez, por lo visto si la serie se hace más oscura y trágica es más madura, hubo más escenas sangrientas en la tercera temporada de Chuck y en la cuarta de Castle, por ejemplo. Culpa de esto, entre otras cosas, tiene el adjetivo “adulta”, muchos lo utilizamos como indicativo de calidad, cosa que tampoco es verdadera. Que una serie incluya escenas explícitas de sexo y sangre no la hace adulta. The Good Wife, El Ala Oeste de la Casa Blanca, Cinco Hermanos, Frasier, Doctor en AlaskaBoston Legal, Mujeres Desesperadas, The Office, Seinfeld, Canción triste de Hill Street, En Terapia, MASH…son algunos ejemplos de una larga lista de series buenas y  adultas que nunca han necesitado este tipo de escenas.

Al servicio de la historia

Las escenas de cama y violencia están bien cuando son interesantes y sirven a un propósito para la historia, la atmósfera y el estilo de la serie. Pero no son las únicas herramientas que se pueden utilizar.  Por ejemplo, dos escenas de Juego de Tronos: no es lo mismo la escena en la que Meñique está contando que ama a Catelyn Stark, cosa que ya ha contado, y que el espectador ya conoce, mientras dos prostitutas están teniendo relaciones detrás suyo. Escena que no aporta nada, ni a la serie, ni a la atmósfera, ni a la historia. Que la escena en la que Daenerys utiliza las técnicas que le ha enseñado su esclava con Khal Drogo. Es la primera vez que ella toma las riendas, que él la mira de frente, que la toma en serio. Es cuando cambia el esquema de poder entre la pareja.

A veces es mejor sugerir que mostrar y dejar que la imaginación del espectador vuele, pues al final somos cada uno de nosotros los que decidimos hasta dónde queremos llegar. No es necesario ser escandaloso para crear interés. El morbo puede tapar las deficiencias de una serie, pero no por mucho tiempo. Si la series no es buena, al final el espectador se cansará. Al público lo que hay que darle son historias y personajes interesantes, entretenidos, que vayan evolucionando y aprendiendo a lo largo de las temporadas, que se vayan enfrentando a conflictos y dificultades, y las vayan superando, y si es con ingenio mucho mejor.

Escrito por : Palo GP

3 comentarios

  1. Se te olvida mencionar Bones, que en mi opinión, tiene momentos «cadáver» muy truculentos (el de la muerta dentro de una barra gigante de chocolate, entre otros). A mi me encantan las series policíacas (CSI Las Vegas y New York, Castle, Bones, Mentes Criminales), y las de médicos, e incluso estando acostumbrada a ver los cuerpos y los momentos truculentos, alguna vez se me revuelve el estómago. No sé si es porque, como mencionas, es un «vamos a hacerlo aún más grande, truculento y mejor» o simplemente que buscan formas originales de presentar un muerto.
    Y, en mi opinión, The Walking Dead tiene poca violencia en comparación con el comic. La serie es más blanda en imágenes, pero respeta la psicogía de los personajes, que son los realmente violentos, no los muertos.

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