Ranking de las películas de Tim Burton ordenadas de peor a mejor

miss-peregrines-home-movie-trailer-posterNadie consigue un puesto privilegiado entre los directores más reconocidos del mundo por arte de magia. Independientemente del éxito – irregular-  de sus últimas películas lo cierto es que Tim Burton ha aportado una visión muy peculiar de ver el mundo y de hacer cine. Lo que para el mundo es siniestro, perturbado y sangriento, para Burton es mágico, poético y preciado. Un mensaje de esperanza  para todos esos adolescentes/bichos raros que se sienten rechazados por la sociedad.  Aunque el genio loco que convirtió a los monstruos en héroes no ha sido capaz de mantener lealtad hacia sus propios principios.

Pero mientras el director intenta recuperar lo mejor de si mismo de la mano de Eva Green con El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares, nosotros vamos a repasar su filmografía empezando por lo que menos nos ha gustado y terminando por nuestra favorita.

Dark Shadows (2012)

Aquí somos muy de Eva Green y somos muy de Tim Burton. Además nos gustan las historias de vampiros, los hombres lobo y las cuitas de las brujas.Y no sé si habéis notado.. pero las series de televisión también nos gustan un poco. Así que, a priori, este largometraje lo tenía todo para gustarnos. Pero no lo hizo, principalmente porque las bromas no tienen gracia, el guión no tiene pies ni cabeza y Johnny Depp sólo tiene una actuación en su haber. El resultado es un batiburrillo y la impresión de que el equipo creativo estaba por allí de paseo.

El Planeta de los Simios (2001)

Esta película es el ejemplo perfecto de que cuando algo está bien y nadie ha pedido una revisión lo mejor es dejar las cosas quietas. Ya lo tenía difícil compitiendo con el original, que no es un clásico por casualidad, pero si a eso le sumamos que Tim Burton parece cambiar de idea en cada escena de este remake y que debido a eso los actores van un poco por la película como un pollo sin cabeza… Definitivamente no fue una de las mejores decisiones de Burton subirse a este carro.

Alicia en el País de las Maravillas (2010)

Vale que el libro de Lewis Carroll a nivel personal a mi me parezca imposible de adaptar. Demasiadas cosas ocurriendo a la vez y eso sin contar que para entender el libro hay que entender a Lewis y éste no era un tipo sencillo. Pero si alguien podía acercarse mínimamente a lograr algo que se acercarse al original ese era Tim Burton, un tipo que en sus primeros años como cineasta demostró que en su cabeza pasaban al menos tantas cosas como en la de Carroll (sin todo el asunto perturbador de las fotos a niñas y esas cosas turbias que tenía el escritor). Pero igual por ese matrimonio artístico con Depp, al que le deja hacer lo que quiera, o porque últimamente sus películas se sienten vacías… lo único que nos regaló esta adaptación es algunos momentos visuales preciosos y a una Helena Bonham Carter que sabe salir airosa de cualquier papel.

Big Eyes (2013)


Tim Burton no se caracteriza por su sutileza.. Al igual que la pintora, Margaret Keane, el director se mantuvo fiel a su ideal artístico hasta que llamó la atención del mundo. Después, lo vendió hasta límites inéditos (algo que a priori no está mal, si sabes cuando mantenerte firme y cuando vender tu alma al diablo, pero ese es otro tema).

La gran aventura de Pee-Wee (1985)

El éxito televisivo del cómico Pee-Wee Herman saltó al cine dirigido por un Burton al que acababan de echar a patadas de Disney por bicho raro y siniestro. Como Mr. Bean, al protagonista le da igual todo lo que pase a su alrededor. Él sólo quiere recuperar su bicicleta roja y le da igual ser irritante y perverso por el camino.

Frankenweenie (2012)

Hay más amor en este relato, adaptación del cortometraje que Burton escribió y dirigió en 1984, que en todas sus películas de la década anterior. Casi se puede oír el corazón de Tim Burton volviendo a latir en cada fotograma. Pero su sonido no oculta que la historia del niño que resucita a su perro porque no se imagina su vida con él se debería haber quedado única y exclusivamente como el maravilloso corto que era, porque los intentos de alargar la historia hieren de nuevo a este pobre perro de muerte. Y duele verlo. Mucho.

Charlie y la Fábrica de Chocolate (2005)

Honestamente, pensaba que iba a hablar antes de esta película pero en esta vida todo son sorpresas. Muchos la consideran el primer grito de auxilio de Tim Burton. Puede que lo sea y desde luego esta adaptación está muy lejos de la de Gene Wilder, pero demostraba que cuando quiere puede convertir en crítica cualquier cosa, algo de lo que Dahl estaría muy orgulloso, dicho sea de paso. Pero, si esta adaptación recaudó 475 millones de dólares y aún no han anunciado su secuela, Charlie y el ascensor de cristal, por algo será.

La Novia Cadáver (2005)

La ternura de esta historia de amor es una retorcida muestra de cómo el estrafalario imaginario de Burton ha logrado ser universal. Cualquier niño se quedará embobado con ella, y la mayoría de los adultos también. Y no, en esta lista no busquéis Pesadilla antes de Navidad porque, aunque la adoramos, no la dirigió Tim Burton y nos hemos puesto en plan purista.

Mars Attacks (1996)

Hay quien la odia, somos conscientes. Pero esta película ha logrado un culto ferviente gracias a todos esos sketches de serie B que el director debió disfrutar como un niño rodando. Parece que el largometraje se le ha ido de las manos en varias ocasiones, pero lo cierto es que Tim Burton nunca ha hecho tanto lo que le daba la gana como en esta película.

Batman (1989)

Batman fue una revolución en el marketing. La imagen de Batman no se vio hasta el mismo día del estreno, abriendo los telediarios, y las camisetas, cromos y juguetes inundaron los colegios. La película no ha envejecido bien. Se nota que Jack Nicholson va completamente a su rollo, que las canciones de Prince son una horterada y que Michael Keaton no podía mover la cabeza porque la capucha y el pecho del superhéroe estaban formados por una sola pieza. Pero ¿Y lo bien que lo pasamos viéndola en 1989?

Batman vuelve (1992)


Pocos directores han tenido tan claro lo que querían contar como Tim Burton en esta incomprendida secuela. La insoportable revelación de que Batman no es tan diferente de sus enemigos y la certeza de que no podrían existir uno sin los otros, dinamitan el estatus quo emocional del héroe. ¿Alguna vez nos hemos sentido más tristes viendo una película de superhéroes? En el fondo, todos los personajes de Batman vuelve son víctimas.

Bitelchús (1988)


¿Quién no ha gritado alguna vez aquello de “Bitelchús, bitelchús bitelchús”? ¿O bailado la famosa canción del final de la película? Eran buenos tiempos aquellos en los que el cine para chavales no les trataba como si les hubieran hecho una lobotomía. Igual que en películas  más recientes como Monstruos S.A., no hay nada más asombroso que invertir roles tradicionales. La idea de un exorcista que ayude a fantasmas a expulsar de su casa a los humanos ya es una victoria para el ingenio y la sorpresa.

Sleepy Hollow (1999)


Ningún adolescente quiso perderse esta fábula de terror de Burton entre otras cosas porque el erotismo velado a lo largo del largometraje es casi tan exultante como cuando Catwoman lamió la máscara de Batman y todos nos hicimos mayores de golpe. Además, el relato daba juego a Tim Burton para lucirse, aunque a veces la desgana de Depp no se lo pusiera fácil.

Ed Wood (1994)

Normalmente se la describe como una carta de amor al cine, Ed Wood es mucho más. Para empezar, es una carta de amor a un tipo de cine que del que nadie quiere hablar. Además es una reivindicación del paria, del repudiado cuya única posesión es su propia fe en sí mismo. Y por último Johnny Depp ofrece la mejor actuación de su carrera en una película en la que todo parece de cartón piedra excepto las emociones.
Eduardo Manostijeras (1990)

Esta película rebosa algo que no enseñan en las escuelas de cine: alma. Ni más ni menos. Es además un cuento de hadas suburbial sobre la insatisfacción de la clase media y el primer amor, el más puro e incondicional de todos.
Big Fish (2003)

Big Fish es una fábula preciosista sobre lo hermosa que es la vida, con su luz y su oscuridad. Para sentir la felicidad plena, debemos haber pasado por el dolor intenso (Pixar le debe mucho a Burton). Posiblemente nos muestra la faceta más pura del director con unos actores en estado de gracia. Burton se convierte en un magnífico cuenta-cuentos para dejarnos con el alma en un puño.

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