‘El libro de Boba Fett’, a la sombra de Mando

Juntos, Favreau, Dave Filoni y Rodríguez han dado mucho a la franquicia de Star Wars. Han conseguido en muchas ocasiones ese preciado equilibrio entre el amor al universo creado por George Lucas y la necesidad de probar cosas nuevas. El Mandaloriano es el gran ejemplo de esto. Pero no se puede acertar siempre y con El libro de Boba Fett han pinchado en hueso de bantha.

Boba Fett ha sido un favorito de los seguidores de la franquicia desde que apareció por primera vez. ¿Sus logros? Tener buena planta, un halo de misterio y una de las «muertes» más tontas de la saga. No le hizo falta mucho más porque la imaginación es un arma mucho más poderosa que la Fuerza. George Lucas no era tonto, y aprovechó la trilogía de las precuelas para darnos nuevas pinceladas sobre el personaje, pero sin ahondar demasiado. Todavía dejaba margen para la especulación. Su aparición en El Mandaloriano repetía el esquema: darnos las (violentas) pinceladas de un personaje que siempre gana cuando parte queda en sombra.

Hacer una serie sobre el personaje de Temuera Morrison era, por tanto, un arma de doble filo. Por un lado, recuperar uno de los cazarrecompensas más queridos por parte de un gran (y talludito ya, no nos engañemos) sector de seguidores. Una conexión poco explorada en el medio audiovisual con el legado más clásico de La guerra de las galaxias. Por otro, era una propuesta demasiado similar a la protagonizada por Pedro Pascal. Un western, con un protagonista de pocas palabras y un pasado a sus espaldas.

Pero este Boba es blando. Demasiado. Donde Din Djarin es un padrazo adoptivo dispuesto a cruzar media galaxia por Grogu y por el camino ayudar toda alma desamparada que se cruce en su camino; Fett debería ser un mercenario al que no le tiembla el casco a la hora de castigar a quien no le pague tributo. ¡Estamos hablando de un señor que andaba en tratos con Darth Vader en persona! ¡Con Jabba de Hutt! Pero en la serie de Disney+, no hay ningún problema en que nos creamos que todo Tatooine le toma por el pito del sereno.

Poner el foco sobre él solo ha servido para resaltar que todos los que le rodean tienen más empaque. Y no es un problema de Morrison en sí, es problema de un guion que no ha sabido manejar sus sombras en su empeño de resaltar sus luces. Fennec Shand (Ming-Na Wen) derrocha más mala leche, más visión de conjunto y más carisma en un plano que Fett en todos los episodios. ¿Queremos saber más de los Moradores de las Arenas? Claro ¿Es intrigante el personaje del alcalde? Sin duda ¿Nos veríamos un spin off de la dueña de la taberna? Dinos dónde hay que firmar para conseguirlo. Pero lo que ha quedado claro con el último episodio emitido hasta el momento es que si Boba Fett no aparece durante un capítulo completo… no lo echamos en falta.

Ha bastado que aparezca Din, para que quede más claro que nunca que mientras que el personaje de Pascal no consigue ser un personaje secundario ni intentándolo, Boba Fett no logra ser protagonista ni en su propia serie.

‘El libro de Boba Fett’ se emite los miércoles en Disney+

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