¿Por qué hay que querer a Daenerys Targaryen?

Serie: Juego de Tronos (2011-Actualidad)

Nombre: Daenerys Targaryen

Especie: Humana

Estatus: Viuda

Interpretado por: Emilia Clarke

Seguro que muchos de vosotros estaréis pensando que de todos los personajes de la serie Juego de Tronos (o incluso del propio libro de G.R.R. Martin), podría haber elegido a algún otro más destacable o carismático que Daenerys, como por ejemplo Tyrion Lannister, magníficamente interpretado en la pequeña pantalla por Peter Dinklage. Sin embargo, no he podido evitarlo, siento debilidad por el tipo de mujer al que encarna Daenerys. El tipo que al principio puede parecer sumiso, pero que en realidad alberga en su interior un potencial ilimitado que va surgiendo ante la adversidad de las circunstancias.

Daenerys Targaryen es hija del rey Aerys II y la reina Rhaella. Princesa legítima del trono de Desembarco del Rey, ni siquiera su nacimiento estuvo exento de dificultades, ya que se produjo en medio de la conocida como Guerra del Usurpador, en la que Robert de Baratheon y sus colaboradores acabaron con toda su familia, empujando al exilio a la recién nacida y a su hermano mayor, Viserys.

Viserys tiene una malsana obsesión con su hermana.

Desde entonces, el sino de Daenerys fue vagar junto a su hermano huyendo de los que pretendían asesinarlos para acabar de una vez con todas con la estirpe Targaryen. Por si fuera poco, a medida que iba creciendo, Viserys pasó a convertirse en un déspota obsesionado por la reconquista del trono. Privada de su sueño, encontrar la estabilidad y la felicidad de una familia que le fue negada, Daenerys  no era más que una marioneta en manos de su hermano, que no dudó en venderla al mejor postor a cambio de un ejército que le asegurara la victoria contra el Usurpador. Quién iba a pensar que precisamente en su esclavitud como esposa del salvaje rey dothraki, Khal Drogo iba a encontrar la libertad necesaria para poder encontrarse a sí misma y revelar la fuerza que anidaba en su interior como un dragón dormido.

Poco a poco, la pequeña Daenerys hizo honor a su sobrenombre, Daenerys de la Tormenta y se erigió como una más que digna khaleesi, fuerte, despiadada cuando la ocasión lo requería y, sobre todo, piadosa. Y es que su bondad es un defecto en ese mundo angosto en el que vive y muchas veces un privilegio por el que ha pagado caro, concretamente con la muerte de su marido y de su hijo no-nato. Aunque también esa misma bondad le ha llevado a ganarse el amor y el respeto de su gente que le acompañará hasta el final en su decisión de retomar la antigua misión de su hermano: recuperar el Trono de Hierro. Un trono que debe ser legítimamente ocupado por la “sangre del dragón”, su sangre.

Artículo escrito por: Catoute

5 comentarios

  1. Sin duda viendo como terminó la temporada es un personaje que va a dar mucho de que hablar. Es una pena lo que le pasó a Drogo, hacían muy buen tandem pero ya sabemos que al amigo George no le gusta dejar con vida ni al apuntador.
    Y sí, Ned o Tyrion hubiesen estado mejor xD, siento debilidad hacia ellos

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