Daenerys estaba destinada a la decisión que toma en el episodio 8×05 de ‘Juego de Tronos’

¡Cuidado spoilers!

Nunca tuve ninguna esperanza  real (sí lo deseaba con amor de fan, pero ¿cuando no sufrimos los fans?) de que las cosas fueran a irles bien a los protagonistas de Juego de Tronos esta temporada. Supongo que en el fondo nadie creía que Daenerys y Jon montarían en sus dragones hacia el horizonte sobre un Desembarco del rey en paz. Ya lo decía Ramsay “si creías que esto tendría un final feliz no estabas prestando atención”. Por eso me ha sorprendido que a la gente le haya sorprendido (e indignado tanto) la última decisión de Daenerys. Es algo que se venía anunciando desde hace bastante tiempo, porque aunque  sí que faltaba un episodio más mostrando el último empujoncito este siempre ha sido el arco de Dany, aquí y en los libros.

Daenerys sigue siendo un gran personaje, aquí no hemos pasado a quererla ni un ápice menos. Cada una de las reinas enfrentadas en este episodio tiene su función: Cersei es la reina maquiavélica, la política, la que sabe conservar su corona a base de complots. Daenerys es Alejandro Magno, es la reina conquistadora, la guerrera que fracasa en las delicadezas del gobierno del día a día (no olvidemos que su reinado es Mereen deja la ciudad libre, pero sumida en el caos). Sansa es la reina que sabe hacerse querer por su pueblo… aunque en el fondo ya sea tan fría como las otras dos. Al fin de al cabo, uno no puede gobernar sin ser un poco psicópata.

Pero centrémonos en Daenerys y su camino para convertirse en un dragón. Porque no, Daenerys no está loca. La Khaleesi es una conquistadora.

Viserys era lo peor. En eso podemos estar todos de acuerdo. Decir que su relación era complicada es quedarse muy corto: la vende a Khal Drogo y no trata a Dany precisamente con amabilidad. Vamos, que nadie le echó de menos cuando murió. Pero tuvo un par de escenas muy interesantes para mostrar cuál iba a ser la evolución de nuestra protagonista. En el episodio 6 de la primera temporada, después de que el hermano de Dany viera cuánto la amaban los Dothraki, responde con celos, diciendo “¿Quién puede gobernar sin riqueza, miedo o amor?”.  Fue él quien metió a Daenerys la idea de que un dragón no pide disculpas ni permiso. Y claro, cuando Drogo le “corona” con oro ardiendo, la única reacción de nuestra Targaryen es decir “No era un dragón. Los dragones no arden”. Y yo pensando que mis cenas familiares eran frías…

Dany siempre ha sido de temperamento rápido y además tiene armas de destrucción masiva. Por lo que cuando en la temporada dos, episodio cuatro, decreta “¡Cuando mis dragones crezcan, vamos a recuperar lo que me robaron y destruiremos a aquellos que me hicieron daño! ¡Vamos a eliminar ejércitos y quemar ciudades!” no sé yo por qué la gente no se lo tomó más en serio.

En el episodio 6 de esa misma temporada vuelve a reiterar esa idea: “Tomaré lo que es mío con sangre y fuego”. Parece que la mujer tenía las cosas claras…

“Cuando un Targaryen nace, los dioses lanzan una moneda y el mundo contiene el aliento” ¿Cuántas veces hemos oído esta frase? Lo ha dicho Cersei, lo ha dicho Varys… Sí, que lo asociamos siempre a Viserys porque el muchacho no estaba muy bien de lo suyo, pero Daenerys es una Targaryen también. De la sangre del dragón y todas esas cosas.

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En la segunda temporada Dany tiene una visión del trono de hierro cubierto en lo que todos asumimos que era nieve. Pero puede ser perfectamente ceniza y si eso es así, no sé cómo podrían habernos dicho más claro que Daenerys iba a ser la Reina de las Cenizas, porque por muy dragón que sea uno cuando se juega con fuego las cosas no suelen terminar bien.


Porque si algo tiene claro el personaje de Emilia Clarke es que ella es un dragón. Dice claramente que su hermano Rhaegar no era “el último dragón”. Cuando habla con Olenna ésta refuerza esta idea: “Daenerys Targaryen, ¿Eres una oveja o eres un dragón? Sé un dragón”. Y añade que el pueblo y los nobles son ovejas que no la seguirán a no ser que la teman. Cierto es que a esas alturas de su vida Olenna estaba más interesada en ver el mundo de los Lannister arder que en la supervivencia del pueblo. Porque Dany es un dragón, pero ¿hasta qué punto eso es bueno?

No vamos a negar aquí que junto a su obsesión por el trono, Daenerys tiene buenas intenciones. Tampoco vamos a negar a que tiene una tendencia muy preocupante a reaccionar de forma exagerada. En el episodio 4 ejecuta a más de 100 nobles de la ciudad de Mereen, muchos eran esclavistas y no vamos a decir que nos dieran pena. Pero luego descubrimos que algunos eran inocentes y estaban en contra de la esclavitud de su ciudad y tampoco parece que le importe demasiado ¿Juicios, qué es eso?”Pueden vivir en mi nuevo mundo o morir en su antiguo mundo”. La misma decisión se ofrece a los Tarly. ¿Pero se puede decir que es una decisión si una de las opciones es morir? Parece que Daenerys nunca ha sido muy amiga de tomar prisioneros cuando podía tener enemigos a la parrilla.

Lo de chamuscar gente es muy su modus operandi, la verdad. O si no que se lo digan a los líderes Dothraki de la temporada seis. De nuevo, no nos dieron mucha pena, pero simplemente estaban siguiendo las tradiciones por las que hasta hace nada se había guiado el Khalasar de Daenerys. Y quemar gente viva nos sigue pareciendo muy extremo, por muy insoportables que sean.

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Esa misma temporada Daario nos da la razón: “No fuiste hecha para sentarte en una silla en un palacio. Eres una conquistadora, Daenerys Stormborn”. Dany ha nacido para la guerra, para la batalla y como los Alejandro Magno y los Julio César del mundo no tiene tiempo para esas sutilezas que son las bajas colaterales en batalla. La manera más efectiva de someter una ciudad es arrasar con sangre y fuego. Y eso hizo.

En la séptima temporada Daenerys y Tyrion discuten sobre  si destruir o no Desembarco del Rey con los tres dragones. El Lannister la convence diciéndole que “No quiere convertirse en la Reina de las Cenizas”. Pero luego los múltiples errores de Tyrion (siendo confiar en su hermana el más grave de ellos y propagar la información que le dio Sansa el más dañino) llevaron a que la Madre de Dragones empezase a hacer oídos sordos a todos sus consejos (“Tengo tres dragones, y voy a volar con ellos hacia la Fortaleza Roja”), incluyendo el de no destruir la ciudad.  “O eres un traidor o un idiota” le dice. No Daenerys, es que le tenéis agotado al pobre.

Y el Norte no ha hecho más que acelerar el proceso. Es la primera vez que Daenerys percibe lo poco querida que es en los Siete Reinos. Quemar gente viva no ayuda a crear una fama de gobernante cercana precisamente, y aquí, la situación no era la de Mereen. No ha liberado a nadie de nada. Así que Lyanna Mormont le echa la bronca a Jon por haber hincado la rodilla y haber renunciado a su corona como Rey en el Norte, Sansa no tiene ninguna intención de someter el Norte a su reinado ahora que han conseguido la independencia y Tormund directamente ignora todas las veces que Daenerys ha acudido en su rescate montada en un dragón para exclamar refiriéndose a Jon: “¿Qué clase de persona monta en un dragón? ¡Un loco o un rey!”. Ay, Tormund, te queremos, pero teniendo en cuenta que a esas alturas Daenerys ya sabía que Jon también es un Targaryen… no has ayudado nada.

Y el resto ha sido la tormenta perfecta: El descubrimiento de que Jon es un heredero Targaryen se sumó a la certeza de que en los Siete Reinos todos le preferirían, no solo porque es hijo de Rhaegar Targaryen y Lyanna Stark , sino porque era un hombre, como muy “amablemente” señaló Varys a Tyrion. La inseguridad y la frustración para una reina guerrera que ha tenido que soportar una y otra vez que la pasasen por alto por ser mujer es algo a tener muy en cuenta en cómo se han desarrollado los acontecimientos.

Pero la cosa no queda ahí, le arrebatan entre el Rey de la Noche y Cersei, aunque cada uno con sus propios métodos, a dos de sus dragones. Y ésta última además ejecuta a su mejor (y única amiga) que muere gritando “Dracarys”. Una de las pocas influencias realmente calmantes en la personalidad de Daenerys, Jorah Mormont, también muere, en sus brazos.

Ella misma nos dice lo que va a pasar en el episodio 8×05  cuando parece darle la razón a Tyrion y Varys: “Quizá es bueno que la gente vea que Daenerys Targaryen hizo todo lo que pudo por evitar el baño de sangre y que Cersei Lannister se negó. Así tendrán a quién culpar cuando el cielo caiga sobre ellos”. No sé a vosotros pero a nosotros nos parece que la idea de arrasar con todo ya le rondaba por la cabeza aunque no tuviera la decisión tomada.

Y es una sensación que ella misma verbaliza en su conversación con Jon “Mucha más gente en Poniente te quiere a ti que a mi. No tengo amor aquí. Solo tengo el miedo”. Cuando el responde con su motto de esta temporada “Yo te quiero. Siempre serás mi reina” Daenerys intenta besarle y él se retira, asentando la decisión de la madre de dragones  “Bien. Que sea el miedo” le dice.

Daenerys siempre ha sido una guerrera. Una que cree en la justicia y en la libertad… siempre que estas sean en sus propios términos. Todo lo que ha vivido la ha llevado a arrasar Desembarco del Rey. Pero eso no la convierte en una reina loca. La convierte en un dragón. Y no podemos decir que ella no nos avisara.

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